Santa Marta... ¡No te olvido!

Por esta época son muchos los que aprovechan las vacaciones decembrinas para gozar del eterno verano que ofrece la Región Caribe de nuestro país, y mientras algunos disfrutan de sol, playa, brisa y mar, yo les cuento por aquí como fue nuestro remate de vacaciones en la bahía más linda de Colombia: Santa Marta, y les comparto algunas fotos de esta última parada, fotos que cuestión aparte me transportan en el tiempo, no en vano dicen por ahi que recordar es vivir un poco, así que vivamos!



Santa Marta es para mi gusto una ciudad que ofrece de todo y para todos y creo que para sacarle el máximo provecho a su gran oferta turística sería preciso  pasar unas vacaciones de por lo menos diez días intensos y sin embargo, seguro quedarían muchas cosas por ver; nosotros solo tuvimos la oportunidad de estar tres días los cuales intentamos aprovechar al máximo: descansamos, caminamos como locos, comimos delicioso y al final nos amañamos tanto que no queríamos regresar a casa, pero toco.
Playa del Rodadero
Jueves 26/05/2016 El viaje desde Cartagena nos tomó casi 4 horas , salimos a las 10 de la mañana con lo cual el sol del medio día nos acompañó durante el camino por la vía al mar; entrando a Barranquilla parece ser que San Pedro nos vio muy deshidratados y nos echó una nube de agua encima, y es que no le veo otra explicación,  ya que pasamos la nube, quedamos emparamados,  y llegados a Barranquilla el sol estaba radiante, pero aun así, mojados y con  calor no  nos detuvimos a descansar hasta llegar a Santa Marta.

Nuestra idea en principio era conseguir un apartamento pero el cansancio nos ganó y en cuanto entramos  al Rodadero empezamos a echar ojo y mirar hoteles,  nos detuvimos en el primero que vimos con parqueadero de fácil acceso, y aprovechando que apenas era jueves, pese a que se acercaba un fin de semana con lunes festivo, logramos un descuento en la tarifa del hotel, de 75 mil pesos lo conseguimos en 65 mil pesos. :-)

Tan solo llegar quería salir corriendo a zambullirme a la playa, pero el agotamiento era tan grande que dejamos la ropa de moto, el maletín y salimos directo a almorzar a un restaurante al lado del hotel, acto seguido me rendí en  los brazos de Morfeo en lo que se supone sería un corta siesta, de la cual resucite a las 6 de la tarde, eso si descansada y con energía para aprovechar la noche.

Algo que me gusta mucho de Santa Marta es  que no cuesta nada ir del Rodadero a la ciudad, es una vía muy serpenteante pero a la vez muy transitada y realmente no tuvimos ningún percance ni ningún listo intentó adelantarnos ni nada, así que tomamos la moto y nos fuimos hasta el centro histórico en busca de un lugar donde cenar y valla sorpresa que nos llevamos al encontrar un montón de restaurante alrededor del popular Parque de los Novios así como en el famoso Callejón del Correo donde también se encuentra una gran oferta gastronómica y un ambiente nocturno muy acogedor, con música en vivo y  abarrotado como no podía ser de otra manera de turistas que parecieran vampiros, ya que por el día no se les ve pero por las noches llenan los restaurantes, de eso me di cuenta al siguiente día que no vi ni uno solo caminando bajo el sol caliente las calles del centro.
Vía Rodadero - Santa Marta
Parque de los Novios

Viernes 27/05/2016 A lo que fuimos, a la playa! Casi que duermo con el traje de baño puesto ante la ansiedad de ir al mar, madrugamos a desayunar y nos fuimos a la playa donde alquilamos unas sillas bajo la sombra de las palmeras,  nos tomamos unas cervezas, comí buñuelo con queso, algo que no había alcanzado a comer en Cartagena y disfrute de la parranda vallenata que tenían armada los vecinos que estaban sentados al lado de nosotros. 


Luego de pasar toda la mañana tragando  agua de mar intentando aprender a nadar (si ya lo se,soy costeña, pero NO sé nadar, lo siento), tomando el sol como si se fuera a acabar y aguantando calor, recogimos nuestras cosas y nos fuimos otra vez para Santa Marta a almorzar y a caminar por el centro de la ciudad; yo que no había tenido la oportunidad de disfrutar del plan turista de caminar por el casco viejo de la ciudad quede un poco decepcionada al ver los edificios antiguos tan destartalados,  también es muy triste ver como las grandes casas coloniales se vienen abajo a pedazos y la gente más bien aprovecha estos espacios para montar negocios de parqueaderos improvisados, parqueaderos que cuestión aparte son carísimos, no sé si porque ya estoy acostumbrada a que en Pereira encuentras un parqueadero para moto en cada cuadra y a cual más barato, pero la verdad es que pagar 1500 pesos por 1 hora de parqueo de una moto me pareció muy costoso.







Por la noche nos quedamos  en el Rodadero y cenamos cerca al hotel, les confieso que me picaba el pie para irme hasta la playa ,  ya que otra de las cosas que me gusta de esta ciudad es que las playas están abiertas durante la noche y que se puede disfrutar de una caminata por el  paseo peatonal o por qué no, de una serenata vallenata por parte de los grupos musicales que amenizan las noches samarias, pero dado que nos quedamos en un hotel un poco lejos de la playa pasamos del plan romántico de un paseo por la orilla del mar a la luz de la luna, supongo que en otra oportunidad será.

Sábado 28/05/2016 El último día de vacaciones nos fuimos a conocer el Museo Tairona, como saben visitar museos es uno de mis planes favoritos, y a falta de tiempo y presupuesto para irnos al Parque Tairona, o a Ciudad Perdida, nos fuimos al museo y si que hicimos bien! Francamente les super recomiendo este plan, la entrada es gratis y la visita no toma más de dos horas como mucho; el recorrido y la cantidad de información  sobre la historia de la ciudad es alucinante y nos ofrece una perspectiva interesante de Santa Marta y del departamento del Magdalena en general. También fuimos hasta la Catedral de Santa Marta lugar donde reposan  los restos del fundador de la ciudad Rodrigo de Bastidas y donde reposaron los restos del Libertador Simón Bolívar. 
Museo del Oro Tairona -Casa de la Aduana


Catedral de Santa Marta

Despues, caminamos por el malecón y  por la tarde nos dimos el ultimo chapuzón en el mar caribe y de ahí a  empacar maletas para partir temprano, pero antes, no podíamos dejar de cerrar con broche de oro este paseo, así que por la noche regresamos al centro a por unos cócteles, a disfrutar de la noche , de los restaurantes llenos de gente, del ambiente y a hacer la promesa de volver a pasar más días en este mágico lugar del que estoy enamorada, no sé si por los buenos recuerdos o porque en realidad tiene ese algo que enamora.
Puerto de Santa Marta

En fin, a los que anden de paseo por #LaPerladeAmerica o estén pensando pasarse por allá  a continuación también les dejo un par de recomendaciones, las cuales nos las dieron algunas personas locales y nos sirvieron mucho el tercer día, luego de que ya habíamos pecado de inocentes:

Primero: pregunten SIEMPRE el precio de todo lo que vayan a consumir aunque  lo vean en el letrero que anuncia el menú del día; nos pasó que además del jugo del menú pedimos una gaseosa y una cerveza y nos cobraron  4000  pesos por cada bebida y no era un restaurante exclusivo ni nada, era un sitio de lo más normal con almuerzos del día a 8000, con lo cual, nada de suponer precios, antes de pedir pregunte cuánto cuesta. También me paso, que en otro  sitio igual de menús del día paramos a tomar algo, pregunte por el precio de la cerveza y me la cobraron a 2.500, luego, supuse que la gaseosa costaría lo mismo y pedí una Coca-Cola sin preguntar cuanto costaba,  cuando fui a pagar me cobraron a 3.500 pesos por la gaseosa, realmente esas son las cosas que ahuyentan el turismo y más el local, que es lo peor.

Segundo, mujeres si tienen un cabello delicado les recomiendo comprar botellones de agua para lavarse el pelo, una de las problemáticas de Santa Marta es el tema del abastecimiento de agua, de hecho el agua de la llave es salobre, yo no le preste atención al tema pero no vean como me quedaron de resecos los rizos, ellos que de por si son rebeldes se enchuquizaron mas y por mucho acondicionador que use el daño fue fatal. Y obviamente, de tomar agua de la llave ni hablar.

Y por último, por favor no contaminemos las playas con desechos, la verdad es que una de las cosas que más me impresiono de esta visita fue ver el paisaje desértico de las montañas que rodean las playas del Rodadero y la carretera que va del Rodadero a Santa Marta (ver foto arriba) debido al fenómeno del niño, a veces pensamos que los árboles que nos rodean siempre van a soportar el cambio climático pero no, a continuación les dejo dos fotos de la misma vista, la una del 2011 (tomada por Mr Chente) y la otra del 2013 (tomada por mi) y verán cómo ha afectado el calentamiento global a esta región, simplemente juzguen ustedes….

Espero que mis anécdotas de viajes les sirvan para inspirarse a descubrir nuestro hermoso país y que nos sigan acompañando a mis rizos y a mi durante el 2017 en esta locura de viajar.

¡ A todos mil gracias por pasar por aquí y Happy New Year!

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