Bucaramanga, Ciudad Bonita.

Con ganas de seguir viajando y con algo de dinero en el bolsillo, nos dirigimos a la patria de las hormigas culonas, Bucaramanga.
El viaje desde  Pamplona  hasta Bucaramanga fue terrible, por lo menos para mí, ya que los demás pasajeros iban dormidos; por la ventanilla del taxi podía ver  los precipicios al lado de la vía y  las curvas una seguida de la otra las cuales según las señales de tránsito se tomaban a 30 km/hr, sin embargo el cuenta kilómetros del taxi marcaba 60km/hr, para completar estaban haciendo arreglos en la vía y habían cierres de carril  en ciertos tramos que nos obligó a  hacer varias paradas, las más larga fue más o menos de 40 minutos,  así que un viaje que en principio duraba 3 horas según me dijo el conductor,  nos tomó 5. Después de tanta tensión, pisar suelo bumangués fue una felicidad infinita.
Su historia nos cuenta de un lugar fundado como tierras de resguardo adscrito a la jurisdicción de Pamplona  a fin de concentrar la población indígena que  trabajaba en las mimas y poder con ello  facilitar  la evangelización, paso luego a categoría de parroquia y posteriormente fue elevado a villa, finalmente se erige como la capital del departamento de Santander y hoy día se le  reconoce como la cuidad bonita, la cual  conquista con la belleza de su naturaleza y la  pujanza de su gente.
El taxista nos  dejo cerca del san Andresito “La Isla”, zona en la cual no fue complicado conseguir hospedaje ya que hay hoteles por todo su alrededor, nos alojamos en el Hotel Guarigua, el cual una vez más se acomodó al presupuesto. Aprovechamos la tarde para vitrinear en San Andresito y en el Centro Comercial San José que queda justo al lado y para cenar allí mismo.
Bucaramanga sin parques no se entiende, así que nuestra ruta fue, la ruta de los parques. El primer lugar a visitar fue el  Parque Santander, considerado el de mayor importancia debido a que alrededor de este se concentran edificaciones de gran significado arquitectónico como la Catedral de la Sagrada Familia  cuya construcción se inició en 1987 y se dio por terminada en 1945 asi como el edificio del Club del Comercio.

Parque Santander
Parque Santander
Club del Comercio
Catedral de la Sagrada Familia
Bucaramanga
La siguiente parada fue en el Parque las Palmas, es uno de los parques tradicionales de la ciudad en cuanto a ambiente de restaurantes, bares y cafés se refiere, y aunque fui de mañana, sus alrededores llenos de lugares para compartir lo dijeron todo, asi  que si de pasar un rato agradable en Bucaramanga se trata, ese es el lugar.

Parque Las Palmas
Desde allí tomamos la carrera 33 en dirección norte, el paseo por la zona me encantó ya que esta cuenta con una amplia calzada peatonal lo cual te permite transitar tranquilamente, sin sentir que con tu paso lento estas estorbando a otros en el camino. Llegada la hora del almuerzo  encontramos uno de los mejores restaurantes de comida típica de la ciudad: El Viejo Chiflas, donde disfruté de un buen plato de cabrito al horno, una delicia: súper recomendado.
Desde el restaurante seguimos nuestro camino hasta el Parque de las Aguas, complejo de 3,6 ha ubicado en la sede del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga., donde es posible hacer un recorrido por senderos adornados con jardines de helechos y se puede disfrutar de un show de fuentes, cascadas y pozos donde viven tortugas y peces.

Parque de las aguas
Parque de las aguas
Parque de las aguas
Parque de las aguas
La ciudad de los parques me enamoró, además de contar con un clima fresco, la conexión que trasmite la ciudad con la naturaleza es encantadora, caminar por sus calles y parques  es una experiencia memorable (La verdad es que una de las cosas que me gusta es caminar).
El último día en Bucaramanga descubrí la gran oferta turística que hay en sus alrededores (ya cuando el presupuesto había llegado a su fin L) :el cañón de Chicamocha , el Parque el Gallineral y los municipios aledaños; pero como viajar además de conocer es disfrutar, me di por bien servida con la experiencia, y tengo la firme convicción que volveré a terminar la tarea.

Terminal de transporte de Bucaramanga
Lo que si no podía dejar pasar antes de clausurar la aventura, era comprar un accesorio en la que hoy por hoy es la ciudad líder en la producción de bolsos y calzado, eso hubiera sido  un crimen, así que como buena mujer que se precie me dedique a buscar el bolso que “necesitaba” J  (ojo no era cuestión de capricho, que conste),y lo conseguí; salimos esa noche rumbo a Cartagena  dando así por clausuradas unas vacaciones inolvidables, pero sin lugar a dudas abriendo  ante mis ojos un mundo desconocido, el mundo de los viajes, las experiencias maravillosas y los descubrimientos de las cosas y lugares lindos de mi país.


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